Las rutinas de la mañana terminan, tras cambiar la fecha, con la explicación por parte de la maestra de la tarea que van a realizar a continuación. Generalmente son fichas así que la maestra lo que hace es una ficha de muestra que cuelga en la pizarra, de cara a los niños, para que la tengan de referencia.
Además, justo antes de mandarlos a sus sillas, la maestra decide quines serán los encargados en cada grupo (se hace diariamente)de los lápices, los colores y repartir las fichas. En la puerta de clase hay un listado con los miembros de cada grupo o mesa y la maestra, para dejar marcados a los encargados, al lado de su nombre pega un dibujo de un bote con lápices, uno de colores y un cuaderno.
Casi en el 100% de los casos los niños están muy contentos por ser los encargados, aunque parece que lo toman tanto como una responsabilidad autónoma sino más como algo que le van a pedir hacer los demás. Me explico: por muy encargados que sean siempre se les olvida recogerlo de la mesa, no han aprendido a hacerlo por sí mismos sino que se les tiene que pedir en cada ocasión que lo recojan, aunque cuando se les pide obedecen.
Repite con tus hijos todos los días
Hace 5 semanas

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